Con el nacimiento de las tecnologías digitales, la LFC  debe hacer una distinción clara entre exhibición y comercialización, como lo vimos en el tema anterior: exhibición se refiere a las proyecciones en salas cinematográficas, mientras que la comercialización para el cine visto en casa (videograma).

Con esto es como surgen los videoclubes, en donde había renta o venta de películas, el consumidor debía afiliarse a uno de estos establecimientos para poder rentarlas.

La primer franquicia de estos lugares fue El Videocentro , propiedad de Televisa. En 1991 entró a la competencia internacional The Blockbuster Stores, a lo que Televisa respondió con la instalación de los Macrovideocentros.

Con el aumento de la capacidad del almacenamiento y copiado digital a través del CD, DVD, Blu ray y USB, parece la piratería que entre otras cosas provoca que Televisa retire su franquicia y los videocentros sufran una crísis.

En cuanto a la piratería, se han elaborado leyes más estrictas y penas más largas, con el fin de acabar con esta. Pero a veces cuando los candados de las películas no se pueden violar, se acostumbra hacer una copia ilegal dentro de las salas de cine.

La piratería se considera parte de la contraofensiva espontánea de esa “replica potencial” contra el “imperio del capital”.